
¡Qué poco duró el amor! Sólo un par de semanas, los republicanos saborearon las mieles del éxito y después: crash, se partieron a la primera de cambio.
Si esto sucede con un simple llamadito de Florencio, para tomar un cafecito, ¿qué se puede esperar en el caso de que -Dios nos libre- llegaran al gobierno?
Por ahí Carrió ya se convenció que su destino es el mismo que el de Chacho y se queda en su dorado exilio en Disney, librándonos de sus profecías apocalípticas de aquí en más. ¿O se habrá inmolado en nombre del contrato moral, la república y los salamines de Tandil?
Cuenta regresiva...
ResponderEliminarEsta unión se destruirá en los próximos días...
Saludos!