Ahora se entiende aquella famosa frase de Lilita Carrió: "Los hijos de Ernestina Herrera de Noble son nuestros hijos". El ex director de La Razón aseguró hoy que los hijos adoptivos de Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, se los consiguió la líder de la Coalición Cívica, por izquierda. Audio imperdible aquí.
Somos decenas, miles, millones. La “gente”, dirán algunos. "Ciudadanos de a pie", "vecinos", afirmarán otros. El pueblo, nos gusta más a nosotros. Un pueblo con luces y sombras, con grandezas y mezquindades. Con un gesto de rabia y una carcajada contagiosa. Con nuestros consensos. Pero también nuestros disensos, nuestras tensiones y crispaciones. Con ganas de festejar, pero también de hacer memoria. Y ver que no todo está perdido. Pero que tampoco está todo hecho. Un pueblo que se reconoce a sí mismo. Que no quiere mandar ningún mensaje. Ni quiere escuchar a los agoreros. Y celebra lo suyo. La fiesta del pueblo.
(Nota: El fotógrafo no es muy bueno, pero es lo que pudimos conseguir)
(...) La gran burguesía se alió con otra más pequeña, ligada a las actividades profesionales, al empleo público, el bajo clero o la oficialidad militar para llevar a cabo la Revolución de Mayo. No fue aquel un movimiento que – tal como nos enseñó la historia oficial mitrista – se hizo para obtener solamente el libre comercio (que, por otra parte, ya había sido otorgado por el virrey Cisneros en 1809). Por el contrario, se trataba de la lucha por formas más democráticas de concebir el poder, orientadas por los fundamentos de la Revolución Francesa, pero con un fuerte contenido popular, en paralelo con lo que ocurría en la metrópoli en la insurrección contra el imperialismo napoleónico. La Revolución, orientada por el pensamiento de Moreno, buscó expandir y hacer nacional y continental el movimiento de la ciudad: envió misiones militares al Alto Perú y al Paraguay; y comenzó a implementar un plan que incluía expropiar riquezas a los altos funcionarios virreinales y hacendados realistas; fomentar la minería; dividir la tierra en pequeñas parcelas para el desarrollo de la agricultura; imponer gravámenes a las mercaderías importadas, sobre todo a las lujosas, para promover el crecimiento de la industria nacional; e incentivar la educación. La Revolución todavía estaba por hacerse. El genio estratégico de San Martín así lo entendió y llevó esos ideales a nivel continental. (...) (Nota completa)
No piden “diálogo político” como dice TN. No se proponen generar un “caos de tránsito”, como suman C5N y A24. No se manifiestan como “salvajes”, como dijera Fernando Bravo, hace unos días. Nuestros hermanos de los pueblos originarios simplemente pretenden ser vistos. Y que sus demandas por tierras, protección cultural y defensa del medio ambiente sean escuchadas por los poderes estatales (nacionales, provinciales y municipales) y privados. A continuación, el texto que presentarán hoy a la Presidenta:
Pacto del Estado con los Pueblos Originarios para la creación de un Estado Plurinacional
Reparación Territorial
•Decisión política Inmediata para se realice el reconocimiento y restitución a los Pueblos Originarios y sus comunidades de Tierras aptas y suficientes en manos del Estado nacional en jurisdicción de diversos organismos (Ejercito, Parques Nacionales, Universidades, etc) para paliar la necesidad imperiosa de espacio físico para nuestro desarrollo económico y cultural
•Se reglamente y se aplique con urgencia el Derecho a la Consulta y Consentimiento, reconocido en diversos instrumentos jurídicos, como mecanismo de resguardo y protección de nuestras vidas y territorios.
•Que se ordene la mensura y titulación de todos los territorios comunitarios indígenas, como paso inmediato a la aplicación urgente del “Programa de Relevamiento Territorial – Ley 26.160 y 26.554, bajo el marco legal vigente.
•Decisión Presidencial de aplicar de una vez, la Ley de Relevamiento Territorial aprobada hace 4 años. Esta ley es frenada por los Gobernadores Provinciales, que por proteger intereses de terratenientes y empresarios impiden que se aplique. Pero el Estado nacional tiene plena facultades para implementarla a través de INAI.
Reparación Cultural/Educativo
•Se reconozcan las lenguas Indígenas como lenguas oficiales del Estado Argentino.
•Se reconocen las curriculas interculturales, planes de estudios basados en los conocimientos ancestrales, cultura, historia, espiritualidad. y se crea las carreras necesarias al respecto.
•Crear Universidades y/o Institutos de formación educativa autónoma indígenas, con planes de formación sobre cultura, cosmovisión y conocimientos tradicionales.
•Eliminar del calendario oficial el feriado del 12 de Octubre, denominado “Día de la Raza” y promover las fechas sagradas de los Pueblos Originarios (Inti Raymi, Wiñoy Xipantu, Pachamama, etc.)
Reparación de nuestra Pachamama (Madre Naturaleza)
•Se declare la intangibilidad de los Glaciares, fuente sagrada del recurso Agua y se impida el uso industrial contaminante
•Una decisión presidencial que promueva el Tribunal de Justicia Climática y Ambiental que instale la salud y la vida de nuestra Madre naturaleza por encima del Código de Minería, de la destrucción de los desmontes, y del avance destructor de la industria Sojera.
•Deróguese el Código de Minería vigente.
Reparación Económica
•Se crea un Fondo Especial Permanente (Fondo Fiduciario) para contar con el presupuesto suficiente que permita la implementación de los Planes de Vidas que cada Pueblo definirá en sus territorios (Desarrollo desde la Identidad).
Donde estamos parados apoya a nuestros hermanos, los indios.
Nota: (La versión es de Peteco Carabajal, no de Los Carabajal como dice el video)
A 35 años de la partida del “bandoneón mayor de Buenos Aires”. El de la dupla memorable con Homero Manzi, el de la gran orquesta, el que le dio brillo a las voces de Fiorentino, Floreal Ruiz, Rivero, Marino, Goyeneche, y tantos otros… El personaje porteño. Aquel que nunca se fue de su barrio, siempre está llegando. Un recuerdo para el gran Pichuco.
El gordo triste (Piazzolla/Ferrer)
Por su pinta poeta de gorrión con gomina, por su voz que es un gato sobre ocultos platillos, los enigmas del vino le acarician los ojos y un dolor le perfuma la solapa y los astros.
Grita el águila taura que se posa en sus dedos convocando a los hijos en la cresta del sueño: ¡a llorar como el viento, con las lágrimas altas!, ¡a cantar como el pueblo, por milonga y por llanto!
Del brazo de un arcángel y un malandra se van con sus anteojos de dos charcos, a ver por quién se afligen las glicinas, Pichuco de los puentes en silencio.
Por gracia de morir todas las noches jamás le viene justa muerte alguna, jamás le quedan flojas las estrellas, Pichuco de la misa en los mercados.
¿De qué Shakespeare lunfardo se ha escapado este hombre que un fósforo ha visto la tormenta crecida, que camina derecho por atriles torcidos, que organiza glorietas para perros sin luna?
No habrá nunca un porteño tan baqueano del alba, con sus árboles tristes que se caen de parado. ¿Quién repite esta raza, esta raza de uno, pero, quién la repite con trabajos y todo?
Por una aristocracia arrabalera, tan sólo ha sido flaco con él mismo. También el tiempo es gordo, y no parece, Pichuco de las manos como patios.
Y ahora que las aguas van más calmas y adentro de su fueye cantan pibes, recuerde y sueñe y viva, gordo lindo, amado por nosotros. Por nosotros.
Fernando Bravo, pensador contemporáneo: “Moyano aplica la metodología de la extorsión a niveles realmente increíbles. Porque está luchando por 50 tipos, que pertenecen al gremio de Comercio y quiere que pasen al sindicato de trabajadores de peajes, que él se creó a su medida. (…) Andá y hacé una sentada frente al Ministerio de Trabajo si es el que te tiene que dar la potestad o la vía libre. O donde se debe decidir si los empleados de comercio o si los que laburan en el peaje para una determinada compañía siguen perteneciendo al sindicato de empleados de comercio o tienen que pasarse al gremio de los empleados de peaje. Pero andá a discutirlo en otro lugar más civilizadamente, no como un verdadero indígena y un verdadero incivilizado. Que genera un verdadero caos para miles de personas, miles de personas que hoy no han podido cumplir con sus tareas habituales. Y no quiero ni pensar la cantidad de personas hasta por razones familiares, ha tenido inconvenientes de moverse hoy porque esta banda de energúmenos y malnacidos lo único que hacen, por luchar por la afiliación de 50 tipos, generan el caos que generan. Bueno, tiene el sello de los Moyano, y está todo dicho, viejo”. Esos indios, salvajes, energúmenos, malnacidos parecen ser los mismos que le gritaron al conductor radial “hijo de tu madre, chorro, mentiroso, sos un gorila” en la calle (no frente a un micrófono) el día de la marcha por la ley de medios. Porque ya sabemos lo que hay que hacer con los salvajes, como diría el gran Domingo Sarmiento: “Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. (…) Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se les debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. Gloria y loor al gran Fernando Bravo, fiel representante de esa estirpe de pro-hombres que hicieron grande, blanca y rubia a nuestra nación. Ah, y muy civilizada.
Miserable: 1. adj. Desdichado, infeliz. 2. adj. Abatido, sin valor ni fuerza. 3. adj. mezquino (que escatima en el gasto). 4. adj. Perverso, abyecto, canalla.
El diputado Federico Pinedo acaba de calificar dos veces como “miserables” a los argentinos que viven en la indigencia. Es en el marco de una entrevista que le hizo Eduardo Feinmann acerca de los dos proyectos que ayer votó la Cámara de Diputados. Proyectos que favorecen a los trabajadores. Proyectos que fueron votados por “casi” unanimidad en la cámara baja. Decimos “casi”, porque sólo tuvieron la oposición del PRO. Según el parecer de esta derecha tan “moderna”, habría que bajarle los impuestos a los empresarios y flexibilizar aún más las condiciones laborales, para que los capitalistas inviertan en el país y hagan lo que quieran con los que trabajan. A Pinedo hay que aclararle que ese 10% del que él habló no es “miserable” por vivir en la miseria. Es indigente. Y si es indigente, entre otras cuestiones, es por la legislación que depauperó las condiciones laborales y vació el Estado, durante el reinado del neoliberalismo. Más miserable – por lo perverso, abyecto, canalla – parece ser el que legisla dándole la espalda a los trabajadores. Miserables como el diputado Pinedo.