Todos sabemos los males (y los bienes) que hay en estos pagos. Pero a veces no está de más recordarlos.
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lunes, 13 de marzo de 2017
Bang, bang, estás liquidado
Ahora que ya acusamos, juzgamos, condenamos, fusilamos, excomulgamos de la vía láctea a Carlos “Indio” Solari, ¿qué queda del movimiento cultural antes conocido como “rock”?
Quedan “rockeros bonitos, educaditos, con grandes gastos…” (lo cantábamos hace 30 años y parece cada vez más vigente).
Quedan mega-festivales muy prolijos, promocionados en la radio, donde podés comer tacos mexicanos y chaw-fan en food trucks o tomar cafecitos de Martínez (matenmé).
Quedan corporaciones de la “industria del entretenimiento” con jugosas ganancias y domicilio en paraísos fiscales.
Quedan grandes bandas de ayer que no paran de repetirse.
Quedan payasitos desafinados que juegan a los autitos chocadores.
Quedan viejas “glorias” que llaman a violar mujeres o abrazan la cruz.
Quedan músicos a los que se les acabó la inspiración – si es que alguna vez la tuvieron – y se dedican al periodismo.
Quedan bandas de pibes de barrio, sin poesía ni melodía.
Quedan bandas “indies” para escuchar mientras uno toma una limonada con jengibre.
Quedan shows de circo (WTF???!!!).
Queda el recuerdo del Flaco.
Queda Charly (sedado y todo, no te mueras nunca, García).
OK. Si esa es la vereda del sol, prefiero quedarme del lado de la sombra.
Me voy a poner la pava para el mate, mientras escucho viejos discos de Rivero y de Larralde (y de los Redondos también, obviamente).
Buenas tardes.
martes, 13 de enero de 2015
Paradojas pop
"Rock the Casbah" es una canción de The Clash, compuesta en 1982 como una burla a la política antirock impuesta en Irán por el Ayatollah Khomeini. Se convirtió en el hit más importante de una banda revolucionaria de la historia del rock, que basó su carrera en la denuncia de la violencia del sistema capitalista y la arrogancia imperial norteamericana.
Tiempo después, su líder, Joe Strummer, lloró cuando se enteró de que una de las bombas que iba a detonar sobre Irak llevaba la leyenda “Rock the Casbah”.
Tras la repudiable e injustificable matanza de los dibujantes del "irresponsable" periódico francés Charlie Hebdo y la reacción de varios de los líderes de las mayores potencias mundiales, se hace necesario reflexionar sobre esta paradoja de la cultura contemporánea.
¿Cuántos crímenes habrá que soportar tras la masacre de París? ¿Cuántas bombas llevarán la leyenda "Je suis Charlie"?
(Dibujo: Diego Parés)
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