Todos sabemos los males (y los bienes) que hay en estos pagos. Pero a veces no está de más recordarlos.
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martes, 13 de enero de 2015
Paradojas pop
"Rock the Casbah" es una canción de The Clash, compuesta en 1982 como una burla a la política antirock impuesta en Irán por el Ayatollah Khomeini. Se convirtió en el hit más importante de una banda revolucionaria de la historia del rock, que basó su carrera en la denuncia de la violencia del sistema capitalista y la arrogancia imperial norteamericana.
Tiempo después, su líder, Joe Strummer, lloró cuando se enteró de que una de las bombas que iba a detonar sobre Irak llevaba la leyenda “Rock the Casbah”.
Tras la repudiable e injustificable matanza de los dibujantes del "irresponsable" periódico francés Charlie Hebdo y la reacción de varios de los líderes de las mayores potencias mundiales, se hace necesario reflexionar sobre esta paradoja de la cultura contemporánea.
¿Cuántos crímenes habrá que soportar tras la masacre de París? ¿Cuántas bombas llevarán la leyenda "Je suis Charlie"?
(Dibujo: Diego Parés)
martes, 8 de mayo de 2012
Tiren papelitos
Primero fue Clemente. En aquellos tiempos primeros en que al diario lo mirábamos al revés (humor, deportes, después el resto… que no entendíamos mucho). El personaje del Negro Caloi tiene casi mi edad, así que hasta tiempo después no conocí a Bartolo, el maquinista del tranvía con quien inauguró su tira, y que se despidió rápidamente.
Pero aquel extraño personaje, mezcla de pájaro, pato o... vaya uno a saber qué (y la Mulatona, Mimí, Jacinto, el apuntador, etc.) siempre estaban ahí. En el centro de la página de humor, junto a El Loco Chávez, Goyo y Cía., Diógenes y el Linyera. Y junto al humor de otros dos geniales "negros": Fontanarrosa y Crist.
También compartía con él el amor por el fútbol. Clemente lo demostraba embanderado y con el pañuelo de cuatro puntas, ante cada suceso futbolero. Lo peleaba al Gordo “Murioz”, que no quería que se tiraran papelitos en la cancha. Ya se sabe quién ganó aquella contienda…
Luego también los cortos televisivos: oír el famoso “Miren, miren que locura …”, era la señal para correr frente al televisor, para no perderse el chiste del día. Esos spots contaban con el estrellato innegable del hincha de Camerún, un país y una selección ignota por aquella época, que de la mano de Caloi se volvió más querible. Y el disco editado por Interdisc, con la participación creativa de su amigo, el Negro Dolina, para el Mundial de España ’82: con mis hermanos lo rayamos de tanto escucharlo…
Y ese amor por el fútbol me llevó a encontrar (y a disfrutar) al Negro también en El Gráfico, que mi viejo traía a casa todos los martes a la noche, y que esperaba ansiosamente, para ver las fotos de mis ídolos, los resúmenes de los partidos… y a para reírme con aquellos chistes inolvidables.
Luego, el humor cotidiano, social, romántico, hasta existencial, en aquellas viñetas del Clarín Revista. Y las joyas que podíamos contemplar en las tardes de sábados, con su programa Caloi en su tinta.
Por todas esas sonrisas, por todos esos personajes, por todas aquellas nostalgias. Como decía la famosa canción: Miren, miren que emoción… Chau Caloi, ya se te extraña.
viernes, 26 de junio de 2009
Sin Humor

Murió Andrés Cascioli, creador de la revista que intentó romper el cerco de la dictadura. Y que en los ’80 nos empezó a abrir la cabeza a unos cuantos. Y de Satiricón, Fierro… El que se animó a la sátira cuando realmente era valiosa. Un grande.
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