Todos sabemos los males (y los bienes) que hay en estos pagos. Pero a veces no está de más recordarlos.
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miércoles, 22 de junio de 2011
lunes, 12 de julio de 2010
Demagogia

Dice el doc Nelson: "“¡Qué lástima!” fue la expresión con la que un miembro del Gobierno resumió la frustración política que produjo la eliminación de la Selección nacional de la Copa Mundial de Fútbol. Hubo que parar la impresión de afiches con la foto de la Presidenta junto a Diego Armando Maradona, aquel día en que se anunció el Fútbol para Todos y la Dra. Fernández de Kirchner habló de los “goles secuestrados”".
Argentina cayó en cuartos de final del Mundial Sudáfrica 2010. Y el que ganó fue el republicanismo, que aborrece el aprovechamiento de parte de los gobernantes de turno de los triunfos deportivos. El recuerdo del Dr. Castro se regodea en la anécdota de Fangio y Perón, y obvia convenientemente a sus intereses el de Maradona, Bilardo y Cia. siendo recibidos por Raúl Alfonsín en 1986. Cosas que pasan...
Seguramente en España piensan igual que el reconocido periodista. Como se ve en la foto que precede este post, Casillas prácticamente tuvo que obligar a Rodríguez Zapatero a levantar la Copa. El líder socialista se lamentó amargamente que sus opositores del Partido Popular puedan llegar a creer que intenta aprovechar la situación en medio de la crisis, tal como lo hacen algunos demagogos sudamericanos. Pero enseguida se le pasó y se siguió sacando fotos...
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martes, 29 de junio de 2010
24 años
"Es en ese momento, apretados en nuestro campo, sin salida ni real ni aparente, que Diego pega el grito y la pone al vacío detrás del último alemán alineado en mediocampo –otra vez la cosa, la historia es por derecha– y allá va Burruchaga (vamos todos con él) a buscar la gloria o la tragedia.
Nunca he contado los segundos interminables de la larga carrera del Burru con la pelota al pie, pero todo cabe en esa agonía. Si Diego contra los ingleses hizo ese mismo camino y mucho más largo y acompañado/acosado por camisetas blancas con todos los números, era Diego. Fue y lo inventó, lo hizo cagándose en todo. Pero Burruchaga no, Burru soy yo, es cualquiera de nosotros. (…) El pobre Schumacher [vacila] entre salir o no, [mientras] yo y otros millones nos concentramos en Burruchaga que va (vamos) corriendo con el último defensor, ese Briegel, muy atrás, pero con la marca del miedo en los talones (...)
Toda una vida está jugada ahí: Burruchaga tiene (demasiado) tiempo para pensar; sabe, siente que le ha tocado a él, que no habrá otra, que todo tendrá sentido o dejará de tenerlo en unos pasos más. Es jugarse la vida a un toque contra el miedo. Y Burruchaga sigue, ni mira a los costados –después verá, por la tele, que Valdano se mostraba solo a su izquierda, que Briegel le olía ya la nuca, que la araña del Azteca también lo perseguía...– y demora, demora hasta el final cuando sale Schumacher y entonces sí –leve, definitivamente– con seguro miedo, con respeto al pánico, con la punta del pie y del alma, la toca. La pelota pasa por debajo de la panza de la muerte.
Y es gol".
Juan Sasturain
Pasaron 24 años. Ni más, ni menos. Ojalá que el sábado la historia de esa mágica pelotita nos regale otro momento parecido.
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